¿Cómo empieza todo?
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¿Alguna vez habéis tenido un viaje revelación? Uno donde habéis deseado permanecer para siempre, detener el tiempo, crear algo nuevo, emocionante, a raíz de él. Donde os habéis dado cuenta de que necesitáis más, mucho más. Y lo único que podéis hacer, es volver a vuestro lugar de origen con una pequeña parte del lugar que os maravilló. En el que dejasteis una parte de vuestro corazón. Pues ese el el ley motive de este proyecto.
Traer a España, mi hogar, una pequeña parte de Japón. No la exageración que se empeñan en mostrarnos, sino el Japón real que yo he visto con mis propios ojos.
Un viaje soñado desde los 15 años se convierte en realidad a los 25, de la mano de mi pareja, que sintió la misma ilusión que yo. Y, sorprendentemente, fue incluso más maravilloso y revelador para mí de lo que había pensado. Años atrás, sabia que pisar Japón por primera vez iba a cambiar mi vida para siempre, aunque no sabia el motivo. Simplemente se trataba del hecho de cumplir el sueño de mi yo adolescente, mi yo roto que encontró refugio en el anime y el manga japonés.
A través de ello y sin darme cuenta, descubrí un idioma, lugares, gastronomía, modales, costumbres y modas japonesas (aunque esta última no me llamaba mucho la atención, por lo extravagante y llamativo que se mostraba todo, no era para mí). Me fascinó. Al igual que a muchos otros. Así que decidí que algún día visitaría Japón, y lo experimentaría todo por mí misma, a pesar del terrible miedo que me daba la sola idea de montarme en un avión.
Así que cuando por fin llegó el momento, estaba tan cansada (por mi trabajo) que no había tenido tiempo ni de sentir miedo. No fue hasta que estuve subida en ese avión, en dirección a la pista de despegue, que mi corazón empezó a trotar como un caballo desbocado.
Entonces despegó. Y la visión desde el cielo fue tan maravillosa que pensé; "Todo este tiempo. Este agotamiento. Los sacrificios. El miedo. Todo ha valido la pena". Ese viaje, ese momento y cada uno de los momentos después de ese en los siguientes 14 días, valieron la pena.
Nada más pisar Japón, los baños TOTTO con calefacción y música para mayor privacidad, fue lo primero en recibirnos. Ninguna queja al respecto. En serio. Una maravilla de la ingeniería. Después fueron los empleados del inmigración en edad de jubilarse y con sonrisas de esas que calientan el corazón. Y luego: Japón.
En los siguientes días descubrí, que lo que en un principio menos me atraía de Japón, fue de las cosas que más me gustó (después de toda la deliciosa comida, claro está JAJA). Su moda. Las calles no estaban llenas de Lolitas. Sino de chicas que se vestían elegantes, monas y femeninas en un modo distinto. O que por algún motivo, a mí me llamó más la atención. Y entonces me fijé en todos los tipos de complementos que utilizan. Todo me pareció vibrante, hermoso. Quizá una visión idealizada, pero al fin y al cabo mi visión.
Este proyecto empieza siendo un pequeño homenaje a Japón. Pero, también quiero aclarar que se trata de mi proyecto, y como tal, en esencia es parte de mí. Y yo soy una artista. Alguien que ha vivido reprimida por la autoexigencia y los bloqueos en absolutamente todo lo que hacia durante mucho tiempo. Así que también podréis encontrar productos hechos por mí en esta web.
No van a ser perfectos. Pero tampoco lo pretenden, porque yo no lo soy así que mi arte tampoco lo será. Porque día a día estoy aprendo a amar la imperfección y a despojarme de las ataduras mentales que me impiden avanzar.
Espero que juntas formemos parte de esta nueva familia imperfecta amante de Japón y del arte. Nos deseo un largo y hermoso viaje.
Besos, Alyka <3